menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El PP no logra amansar a Vox

5 0
05.04.2026

Si se releen las declaraciones que los dirigentes del PP hacían hace cuatro años, justo cuando estaban negociando el primer gobierno de coalición con Vox, el de Castilla y León, se comprueba que ya entonces los populares decían que incorporar a los de Abascal a sus ejecutivos permitiría «domesticar a Vox». Es esta una expresión que se repite mucho últimamente porque el PP tiene urgencia en alcanzar acuerdos con los ultras para poder investir a los presidentes populares en Extremadura, Aragón y, de nuevo, en Castilla y León, ya que solo queda un mes para que, si eso no ocurre, extremeños y aragoneses se vean forzados a volver a las urnas. Pero Abascal no se lo está poniendo fácil. No parece dispuesto a dejarse amansar. Así que no solo está exigiendo que los populares asuman íntegramente el programa ultra, como ya hicieron parcialmente hace cuatro años y casi en su totalidad en la Comunidad Valenciana tras el fiasco de Mazón durante la dana, sino que ahora, sumido Abascal en una grave crisis interna, ha acusado a Feijóo y «su clan gallego con prácticas de contrabandistas de ría» —fuerte, ¿no?— de ser los filtradores de sus amaños económicos y los causantes de sus disputas con Espinosa de los Monteros, Ortega Smith y otros más.

No parece, pues, que la dirección de Vox, más radicalizada si cabe que hace cuatro años, esté dispuesta a claudicar y a cambiar sus propuestas ultramontanas por las propias de una sociedad democrática avanzada. Si en los primeros gobiernos de coalición el PP ya asumió la «ley de concordia» frente a la de memoria histórica, la de «violencia intrafamiliar» frente a la de violencia de género, y medidas para limitar la inmigración en una comunidad como la castellano-leonesa que ha perdido 200.000 habitantes en las últimas décadas, la urgencia de los pactos puede hacer ahora que sean los líderes autonómicos populares los que acaben doblegados. Ese sometimiento, de producirse, sería muy dañino para el conjunto de la ciudadanía, pero resultaría especialmente pernicioso para las expectativas electorales de Moreno Bonilla en Andalucía.

Suscríbete para seguir leyendo

elecciones en Andalucía


© La Opinión A Coruña