El gobierno toma Cuerpo
Sánchez ha reunido en una misma remodelación de gobierno las dos palabras claves, que seguramente le convienen: Cuerpo y España. Ahí es nada. Sánchez domina el lenguaje, a pesar de que la gente lo ve demacrado y triste, como si la belleza del rostro se evaporara con la falta de consenso en las votaciones. Como si le robaran al tiempo el alma y el colágeno. Sánchez pierde en el Parlamento más de lo deseado, porque el espíritu derechista de Junts siempre brota, y porque es fácil atrapar al presidente en los Dardanelos de las bancadas. Pero no sobrevaloren su rostro demacrado: Sánchez retrata la inanidad de Trump en la esfera global, mientras Feijóo trata de confrontar con él en lo local, lo que de verdad le interesa para lograr, al fin, la presidencia. La guerra es una lata, claro, porque no puedes estar contra ella, y menos viendo lo que opina la sociedad española. Pero el verdadero incordio para la derecha, ahora mismo, es mucho más........
