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Las conchas de Palmira decoran Tazones para el selfi de los turistas: las casas con las paredes y macetas llenas de cáscaras de moluscos se han convertido en un atractivo más del puerto de Villaviciosa

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31.07.2026

Las conchas de Palmira decoran Tazones para el selfi de los turistas: las casas con las paredes y macetas llenas de cáscaras de moluscos se han convertido en un atractivo más del puerto de Villaviciosa

Cada día, cientos de turistas se toman fotografías de recuerdo de las vacaciones en esta localidad

Montse Rebollar Varas se hace un selfi delante de su vivienda, conocida popularmente como Casa El Rivero, en el puerto de Tazones (Villaviciosa), donde se inició la moda local de decorar con conchas de moluscos las macetas y paredes de las casas cercanas al muelle. / Sara Arias

Cuando Palmira Varas comenzó hace ya medio siglo a engalanar las macetas y paredes de su casa con conchas no imaginó que estaba iniciando una moda y estética visual que se ha convertido en una de las señas de identidad de Tazones, en Villaviciosa. Cada día, cientos de turistas se toman fotografías de recuerdo de las vacaciones junto a las viviendas de la localidad que están decoradas con cáscaras de moluscos mientras la vida cotidiana de sus vecinos sigue en el interior con las tareas del día a día, limpiando el polvo, arreglando un enchufe o haciendo la comida para el almuerzo.

"Cuando me doy cuenta, tengo turistas dentro de la cocina preguntando qué estoy preparando. Si los dejo, me comen el rollo de bonito", dice Montse Rebollar Varas mientras prepara esta tradicional elaboración asturiana en los fogones de Casa El Rivero, donde su madre comenzó la tradición de decorar los exteriores con conchas de almejas, vieiras o zamburiñas. Mientras sella la el preparado en la sartén se oye de fondo a un grupo de turistas. Hay más de veinte personas en la puerta y algunos de ellos ya están en las escaleras de la vivienda cogiendo sitio para el posado vacacional. Debido a las intromisiones en el interior de la casa, Rebollar ha puesto un cordón en el medio de los escalones para dejar un espacio que permita a los visitantes tomar imágenes y, al mismo tiempo, mantener su intimidad y privacidad dentro de casa.

Un grupo de turistas con guía delante de Casa El Rivero. / S. A.

La entrada a la vivienda se llena a diario de turistas que quieren hacerse fotos, pero sus escaleras y macetas sirven también para tomar el teléfono y tomarse una imagen con una de las casas que más conchas tiene en su exterior, justo delante de El Rivero. Si no es por un lado, es por el otro: "Hay veces que estoy ahí regando las plantas y me pongo de culo porque no quiero que me saquen en la foto", afirma la mujer. "Me dicen que así me llevan con ellos, pero yo no quiero que me lleven, que saquen la foto a la casa pero a mí que me dejen fuera", añade muy divertida y entre........

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