La "sincro" asturiana se eleva, los tres clubes asturianos incrementan un 50 por ciento sus fichas desde la pandemia: "Es una familia"
La "sincro" asturiana se eleva, los tres clubes asturianos incrementan un 50 por ciento sus fichas desde la pandemia: "Es una familia"
Pedro Menéndez, Sincroviedo y Sincroastur trabajan unidos para mejorar la calidad
Nadadoras del Pedro Menéndez entrenando en el Quirinal. / Mara Villamuza
No falla. Cada vez que los nadadores españoles logran éxitos en campeonatos del Mundo o Juegos Olímpicos, los clubes asturianos de natación artística, la sincro de toda la vida, viven una riada de incorporaciones. La modalidad vive una época dorada a la estela de las medallas de Iris Tió o Dennis González. LA NUEVA ESPAÑA ahonda en su impacto en la región, que ha vivido en el reciente Campeonato de España de Tenerife sus mejores resultados, con un octavo puesto de la solista senior Eva Esperanza Fernández y un quinto puesto por clubes del Sincroviedo. Las otras dos entidades de la región, el Pedro Menéndez de Avilés y el Sincroastur, que baila entre Gijón y Oviedo, también crecen en cantidad y calidad.
Desde la pandemia, que forzó la desaparición del club Sincroasis, formado en Luarca, la natación artística incrementó sus fichas en un 50 por ciento. De las 100 que tenían entre los tres clubes hacia 2020, se ha pasado a más de 150.
Luisa Jiménez con algunas de sus jóvenes compañeras. / Mara Villamuza
Eva Esperanza Fernández es ahora mismo el emblema, el mayor talento. Nadadora del año 2005, en el Nacional de invierno de Canarias tuvo un papel destacado. "Fue octava, y para ponerlo en perspectiva hay que decir que las cinco primeras son de la selección española y que la que ganó fue Iris Tió", subraya Emma Escribano, soriana afincada en el Principado, fundadora del Sincroviedo y vocal de artística de la Federación Deportiva de la Natación Asturiana.
El Sincroviedo, club nacido en 2010 al calor de los éxitos internacionales de Gemma Mengual, vive un momento de esplendor. A pesar de su traslado provisional a las piscinas de Otero por las obras en las del Parque del Oeste, la entidad sigue manejando unas 70 nadadoras, pequeñas y adultas. Si de algo se siente orgullosa Emma Escribano es del regreso de algunas deportistas que habían abandonado el club por motivos académicos o laborales: "Hay un efecto llamada, es como una familia". Nunca mejor dicho, porque el Sincroviedo ha conseguido la........
