Ciaño, el gran reducto de la cultura sidrera en las Cuencas, con su último llagar profesional y la sede de la cátedra universitaria
Ciaño, el gran reducto de la cultura sidrera en las Cuencas, con su último llagar profesional y la sede de la cátedra universitaria
El cierre de Panizales dejó al langreano Llagar Alonso como único elaborador profesional de la bebida regional en las Cuencas, "cada vez que una sidrería cierra, abre una cervecería y una vinoteca"
Javier Díaz escancia un culete en la bodega del Llagar Alonso en presencia de su madre, Mari Camblor / D. O.
Las cuencas mineras asturianas fueron centro de consumo, no tanto de producción de sidra. La actividad en los pozos propició que los valles del Nalón y del Caudal se convirtiesen el siglo pasado en principales focos de venta del caldo asturiano con una proporción de chigres, tabernas y sidrerías más elevada que en el resto de Asturias. Ahí están la plaza de Requejo, en Mieres, o el barrio de La Pomar, en La Felguera, zonas asociadas históricamente a la bebida regional. La presencia de la sidra fue tan importante en el Nalón que los ayuntamientos quisieron sacar rédito económico imponiendo las tasas y tributos más elevados posibles sobre la bebida.
La desindustrialización, el fin de la minería y el descenso de población que llevó aparejado, han provocado un descenso en el consumo pero la cultura sidrera sigue siendo parte esencial de las cuencas. Tan es así que la Cátedra de la Cultura Sidrera de la Universidad de Oviedo se ha instalado en la Casa de la Buelga, en Ciaño (Langreo)
Curiosamente, pese al elevado consumo de sidra en las cuencas, las comarcas mineras no han sido grandes productores profesionales. Sí de "sidra de casa", como demuestra que Laviana y San Martín sean los únicos concejos que tienen reguladas las espichas, que están en plena campaña este mes de abril. Tras el cierre de Panizales, en Mieres, el pasado verano, tan solo un llagar permanece en activo en las cuencas, es el Llagar Alonso, en Ciaño, muy cerca de........
