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Sograndio, el motín del año: drogas, colegueo con los guardias y una huelga a las puertas

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09.08.2026

Sograndio, el motín del año: drogas, colegueo con los guardias y una huelga a las puertas

Las carencias en seguridad, el relajo en las normas y la masificación están tras la crisis del centro de menores, iniciada ya enero, apuntan los trabajadores

La entrada principal a Sograndio, ayer por la mañana. | MARA VILLAMUZA

Una empresa contratada de urgencia por el Principado apuraba ayer por la mañana en Sograndio la instalación de unas vallas más altas y más inclinadas en el centro de menores mientras uno de los guardias agredido durante la última fuga, este viernes, seguía ingresado en el HUCA y en observación. En las últimas 24 horas, la dimisión de la actual directora, Aida Rodrigo, y los anuncios del consejero Guillermo Peláez para sumar diez vigilantes a la plantilla han caído entre los trabajadores del equipamiento con una mezcla de perplejidad y escepticismo. Las medidas llegan demasiado tarde, dicen todos los consultados, y no supondrán una mejora evidente hasta que no cambien cuestiones de fondo que llevan alimentando esta última crisis de Sograndio en lo que va de año.

A las fugas de ocho internos de este centro de responsabilidad penal de menores, una el lunes y otra el viernes, y a otras dos fugas registradas durante los dos últimos días de julio y abortadas en el exterior del recinto gracias a la rápida intervención de un vigilante de seguridad veterano, hay que sumar un progresivo deterioro en el día a día del centro, marcado por la inseguridad, la falta de respeto, el relajo en las normas, la masificación y episodios violentos como los vividos durante las últimas navidades.

Que el 2026 iba a ser un año difícil en Sograndio se supo desde el primer día. El uno de enero los internos protagonizaron una revuelta, parecida a la vivida algunas noches señaladas en el calendario. Vaciaron todos los enseres y los tiraron por las ventanas. Entraron en los despachos y lo destrozaron todo.

La falta de control sobre estos internos se ejemplifica, denuncian varios trabajadores, en la presencia de objetos prohibidos. "Tienen tabaco, tienen mecheros, hay drogas. Antes, ante esta situación, habría........

© La Nueva España