El milagro del bar-tienda de un pueblo de Asturias que sobrevive 84 años después: conjuga hostelería, alimentación, servicio de taxi y venta de pirotecnia
El milagro del bar-tienda de un pueblo de Asturias que sobrevive 84 años después: conjuga hostelería, alimentación, servicio de taxi y venta de pirotecnia
Demetrio y Regina Álvarez custodian Casa Demetrio, un establecimiento que nació en Naveces, en la posguera: "La clave es echarle horas y perseverar"
Regina Álvarez, María del Carmen González y Demetrio Álvarez, en el bartienda de Naveces. / Christian García
Una balanza de metal que su abuelo Demetrio logró salvar de la guerra y un bebé de apenas dos meses en brazos. Eso era todo lo que tenía la familia Álvarez cuando, el 8 de septiembre de 1942, abrió las puertas de Casa Demetrio en Naveces. Aquel bebé era Pepe, el padre de Demetrio Álvarez, quien hoy regenta junto a su hermana Regina este emblemático bar-tienda asturiano que en septiembre cumplirá 84 años de vida. A sus 59 años, el hostelero tiene claro que el secreto de su longevidad no se enseña en ninguna escuela de negocios: "Seguimos haciendo lo mismo que hicieron mis abuelos. Esto se lleva a base de horas, de día a día y de perseverancia".
El local rompe cualquier esquema comercial moderno. En la misma barra de madera donde se sirve un café o se despacha una hogaza de pan, conviven licencias de lo más variopinto que los hermanos se reparten de manera muy estricta: su hermana Regina tiene a su nombre el bar y la tienda, mientras que su hermano gestiona los otros tres epígrafes del negocio familiar, que son el taxi, el estanco y el polvorín de fuegos artificiales.
Para el empresario, el negocio sigue siendo el verdadero pegamento de Naveces, y suele recordar una frase que le repetía su gran amigo Juan José Tuñón, exabad de Covadonga: "El día que se pierda la iglesia, la escuela y el bar, se pierde el punto neurálgico de un pueblo". En su casa el trato es tan familiar que los........
