No sólo de pan...
No sólo de pan, ni sólo de tortillas de maíz, ni sólo de tazones de arroz, ni sólo de camotes cocidos… sino también del entorno alimenticio de cada uno de estos productos básicos de la tierra, reproducidos y mejorados a través de milenios por la mano humana en función de las propiedades de los suelos y climas de donde fuimos originarios todos los habitantes del planeta.
Ahora bien, la complementariedad alimenticia de los productos de la tierra como otro de los milagros de natura, a los que la acción de los homínidos consumidores contribuyó para el desarrollo de sus cinco sentidos y cerebro, y que, hasta el día de hoy se confirma en ciencias como la medicina, la farmacopea y la gastronomía en cada rincón del planeta y, sin duda, con resultados enriquecidos gracias al intercambio entre poblaciones originarias hasta investigaciones científicas, sin descuidar el estudio de los placeres de los sentidos y otras propiedades, para encontrar o producir nuevos métodos con ventajas sustanciales como incrementar el rendimiento del trabajo en las tierras naturalmente........
