menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

No sólo de pan...

23 0
15.02.2026

Desgraciadamente, no vivimos en el paraíso, donde las equivalencias entre el trabajo invertido en los satisfactores básicos para mantener a una población, regirían la justicia del reparto de bienes necesarios para la supervivencia de los individuos y las familias. Efectivamente, la aparición del dinero, equivalente universal del valor del trabajo y sus productos, permitió crear el espejismo de la riqueza en función de un cúmulo de valor expresado en monedas, papel moneda y títulos de propiedad. Lo que permite transacciones más fluidas, pero sobre todo favorece la acumulación de riqueza (y de la pobreza) como si fuera un juego de magia de feria o de casino, que si bien no deja satisfechos a los perdedores, fascina a los ganadores y a los intermediarios de los valores que hacen aparecer y desaparecer la riqueza y sus migajas, con admirables “pases” incomprensibles para cualquier ciudadana o ciudadano “derechohabiente”; o sea, los que tienen derecho a poseer unos papeles........

© La Jornada