Trump es lo de menos
Conforme se acumulan sus disparates, sus canalladas y sus patanerías, la figura del presidente de Estados Unidos centraliza el debate en el ámbito de lo personal. Se han gastado ríos de tinta, miles de horas aire en televisión y radio y muchos terabytes de publicaciones en redes para tratar de escudriñar su ideología, su percepción del mundo y sus verdaderos propósitos. No hay acuerdo sobre el asunto de si Trump se ciñe por norma a un método regular, si alterna con la improvisación o si gobierna a punta de ocurrencias malsanas. Son tan tan transgresoras sus órdenes criminales y tan espectaculares sus insolencias que no parece estar claro si es plenamente consciente de lo que está haciendo, y a últimas fechas la opinión pública ha empezado a fascinarse con el tema de los desarreglos que podrían estar teniendo lugar en el lóbulo frontal de su cerebro.
Por otra parte, se discute el calado y la durabilidad que tendrán las acciones del trumpismo, tanto dentro de Estados Unidos como en el mundo y región por región. Hay ya elaboraciones teóricas sobre la esencia y la significación de una nueva fase del capitalismo, de un reordenamiento planetario y de la proyección del poder imperial estadunidense en el planeta, basadas en los obscenos........
