La sonrisa de Fatoumata Diawara - Disquero
La música africana es gentil, generosa. Tiene un toque de gracia que la vuelca irresistible. Es suave y plena de inocencia natural y de elegancia. Fastuosa por sencilla. Tira por tierra el estereotipo de estrépito de estruendo y de tambor. Como el agua que toma la forma del recipiente, se ha deslizado en el ámbito de Europa, ha tomado elementos de géneros urbanos sin perder en ningún momento su naturaleza más profunda: el canto de la tierra.
Así es la música de Fatoumata Diawara, nacida hace 44 años en Costa de Marfil y avecindada en París, donde cumple carrera como actriz de teatro y cine, bailarina, compositora y cantante. Su nuevo disco se titula Massa y es un refrendo de todos los valores por los que se dio a conocer en 2011, con su álbum debut llamado Fatou, que es su diminutivo y fue producido por World Circuit, disquera responsable de, entre otros logros, el gran proyecto Buenavista Social Club y buena parte de la música africana que se cultiva hoy en día. Tanto el proyecto Buenavista como Fatu y otros músicos africanos, fueron dados a conocer en México por Discos Cora Son. En su momento, el Disquero reseñó todos y cada uno de esos triunfos.
La voz de Fatoumata Diawara es vegetal, clamor de agua. Reúne el sonido de la especie, el misterio sonoro, canto y encanto de la cultura wasoulou, la reivindicación femenina, el brote de una gota de rocío y toda la frescura que conlleva un amanecer.
Ha dicho Fatu: “Si me hubiera quedado en Mali, me hubieran casado a los 12 años con mi primo y estuviera llena de hijos y sometida, como muchas mujeres wasoulou. Es por eso que canto, para propiciar la emancipación de las mujeres wasoulou”.
Cuando hermanos de sangre poseídos por el fanatismo........
