Disquero
El acontecimiento discográfico del momento es la redición de las tres últimas sinfonías de Anton Bruckner dirigidas por Carlos Maria Giulini en una bella caja con seis vinilos.
Fueron grabadas en vivo en la Grosse Saal del Musikverein, sede de la Filarmónica de Viena. La recuperación se hizo en 2024 a partir de los másters originales en una edición limitada y numerada. Se pueden escuchar en Spotify con un sonido formidable.
Carlo Maria Giulini (1914-2005) es uno de los más grandes directores de la historia. Pertenece a la generación de Herbert von Karajan, Sergiu Celibidache, Georg Solti y Rafael Kubelik.
Es conocido por sus fraseos prolongados y muy elegantes, su elección refinada de las obras que dirigía y sobre todo por su sentido profundo de la espiritualidad, que lo conecta con Anton Bruckner (1824-1896), el compositor que profesó la totalidad de su obra a la divinidad. La fe inquebrantable de ambos se suma en estas grabaciones que sobresalen entre las más apreciadas de entre la muy selecta discografía de sinfonías de Bruckner.
Entre las convicciones de Giulini como director de orquesta destaca su certeza de que una misma nota puede sonar muy diferente según factores como el tiempo o la longitud. “La música habla a la imaginación emotiva de cada persona de manera diferente”.
El factor tiempo opera de manera decisiva en las grabaciones que hoy nos ocupan: las realizó Giulini al final de su carrera, cuando poseía un sentido muy sabio y sereno del factor tiempo. Luego de grabar Bruckner, retomó las sinfonías de Brahms con igual profundidad y frases muy largas y transparentes.
Estas grabaciones de Brahms y Bruckner, que hizo con la Filarmónica de Viena, al igual que la Tercera de Beethoven y Novena de Mahler, que realizó con la Filarmónica de Los........
