Forcejeos
Llegaron los días “fatídicos” –2 y 3 de abril– que serán recordados y resentidos. Se habrá pasado de los forcejeos y las negociaciones bilaterales, a una factible guerra comercial global. El señor Donald Trump la ha estado acariciando, armado con aranceles. Desea reconstruir, según promete, la grandeza de su país. Mientras tal fenómeno se hace, o no, realidad, su labor ha sido de discrecional zapa. Ha enderezado sus energías contra una multitud de actores, sistemas e instituciones. Trátese de jueces hasta llegar a la Suprema Corte, libertades civiles, migrantes y abogados litigantes o universidades. Algunas instituciones públicas (educativas), así como multilaterales (ONU), también han merecido sus afanes destructores.
Unas 50 universidades han acaparado su atención pero, otras, tal vez cientos, caerán bajo su mira y coraje. Entre estas pasan lista algunas de gran prestigio: Columbia, Harvard o Pensilvania. Sus rectoras han dimitido ante el empuje de sus amenazas; les quitará las ayudas e inversiones que suman cientos de millones. La vara crucial estriba en sesgos ideológicos derivados de la defensa de las acciones genocidas de Israel. Las acusaciones de antisemitismo han sido........
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