Cuba, Trump: política interna
La isla, historia y pobladores forman un hermoso país. Trump, en cambio, es un individuo que nunca debió ser presidente de nuestro vecino del norte. Pero ambos son, casi necesariamente, sujetos de la política interna nacional. Lo son, qué duda, por la más estricta y vigilada, la más pensada y sentida preocupación de esta nación. Tanto el personaje como la penosa situación que impone a los cubanos hoy en día, se han situado dentro del horizonte la mirada, las preocupaciones y el sentimiento de los mexicanos.
Uno, el presidente, referente ineludible de seguridad en sus varias acepciones. La Cuba actual, sometida al más burdo, desparpajado e inhumano tratamiento, busca sortear el indeseado sitio, inescapable por ahora. Ante los dos extremos se ha situado, por deber y pasión, la presidenta de México. Y entre esos dos referentes ha venido circulando parte sustantiva de su tiempo y energía disponible.
Y, por lo que puede otearse, así seguirá por tiempo indefinido. Lo cierto es que estas dos pinzas que modelan su presente tienen mucho qué decir del presente nacional y de la textura del gobierno. Una de esas pinzas para defenderse........
