Anti Cuba(nos)
Durante estos complejos días de tensión, se desatan ataques en varias direcciones. La mayoría de esos golpes corren paralelos a las invocaciones de Donald Trump.
Sus constantes desplantes y bocanadas por anexarse países completos resuenan sin asideros reales.
Todo a sabiendas de que mucho de ello son tropelías verbales que enrarecen el ambiente. Otros alegatos del republicano encuentran sus raíces en ambiciones coloniales que vienen de lejos, acarreando trágicas cargas de daños, muertes y odios.
El resto es pura promoción y caprichos personales, entremezclados con consabida y compulsiva dirección: Cuba. Aprovechando el ruido del escandaloso, cínicos oportunistas locales entrevén, erróneamente, que el accionar del señor del peluquín amarillo puede beneficiarlos en sus torpes pretensiones de poder, cura de rabias o protagonismos perdidos.
Tanto Canadá, como Groenlandia o la misma Venezuela, pueden sentirse fuera del alcance real de ser anexionados. Pero ello no deja de insuflar aires tensos que turban su diario quehacer. A su socio canadiense le manosea usuales prácticas exportadoras y le anexa corajes; unas y otros deberán ser purificados para encontrar sus nuevas oportunidades. Poco podrá hacer el magnate rugidor para........
