El orden de la fuerza
El orden de la fuerza continuará avanzando: es el modo del presidente estadunidense, Donald Trump, para alcanzar la meta principal, la misma de Joe Biden. Con Groenlandia, al fin Europa abrió los ojos, recordó que existía, mostró los dientes, gruñó, y Trump metió reversa, pero anunció en Davos el final del “orden mundial basado en reglas”. Con Europa hay un impasse, pero la meta Biden/Trump seguirá: es una necesidad imperiosa del capital.
El capitalismo carece de una ruta para su vida en el largo plazo. En 1973, cesó en Estados Unidos el crecimiento que creía asegurado de por vida. El futuro quedó cuestionado: la productividad había dejado de crecer, y era indispensable para posibilitar el sostenimiento de las ganancias y el crecimiento de los salarios de una fuerza de trabajo en continuo aumento.
Con la muerte de la URSS hacia 1990, el capitalismo, con Estados Unidos a la cabeza, creyó que esta vez sí reinaría para siempre sin rivales. Su problema con la productividad ya no tenía prisa. Hacia adelante podía sostener sus ganancias mediante el aumento de la explotación laboral, como lo hizo en amplias zonas del mundo. En aquellos años, Estados Unidos procedió a construir la globalización neoliberal. Podía producir con bajos salarios en los países de la periferia.
Así, Estados Unidos y........
