Peligroso fin a restricciones ambientales
En 2009, durante el primer mandato del presidente Barack Obama, se publicó el llamado “dictamen de peligro”, un documento muy bien fundamentado en el que se establecía que seis gases de efecto invernadero presentes en la atmósfera y emitidos por los motores de combustión, perjudicaban la salud humana. Era el caso del dióxido de carbono y el óxido nitroso. Eliminarlos al máximo era crucial para garantizar el bienestar de la población, en especial la de los niños y las personas mayores.
Pero lo esencial era que bajo la llamada Ley de Aire Limpio se respaldaba a la Agencia de Protección Ambiental (EPA por sus siglas en inglés) para que limitara la contaminación origen del calentamiento global, la que provenía de la industria del petróleo y el gas, las plantas de energía y los vehículos. Era, además, la herramienta más poderosa del gobierno federal para abordar la contaminación climática y la contribución de Estados Unidos a la crisis global. En ese entonces (igual que ahora) el principal emisor de sustancias contaminantes en el planeta.
La larga........
