menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Representación proporcional

13 9
26.01.2026

En los primeros años de la segunda mitad del siglo pasado, ya hace mucho, cuando iniciaba en la Facultad de Derecho de la UNAM mi carrera de abogado o licenciado, aprendí que los tipos de gobierno pueden ser buenos o malos, positivos o negativos, independientemente de sus peculiaridades o características políticas. No recuerdo si fue el maestro de teoría del Estado Don Jesús Reyes Heroles, o el de sociología Alberto F. Senior, pero uno de ellos (o los dos), me enseñaron que hay tres posibles tipos de gobierno, según quien o quienes ejerzan la soberanía popular. 

Ya aprendida, la clasificación parece obvia, las posibilidades son tres: gobierno de una sola persona, gobierno de un cuerpo colegiado de la sociedad o bien gobierno de todo el pueblo, por supuesto de quienes son ciudadanos. A su vez, cada una de estas posibilidades, explicaban mis maestros, podía funcionar bien y a favor del bien de la colectividad o funcionar mal, el criterio para decidir ese juicio de valor está necesariamente relacionado con el bien común. 

Cuando el gobierno recae en una sola persona se dice que se trata de una monarquía, si es que el gobierno lo hace correctamente, o de una tiranía si el gobernante oprime a los gobernados y gobierna en su propio........

© La Jornada