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El Ostrovski de Michoacán

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17.02.2026

La historia de las luchas sociales de México cuenta con renombradas figuras de origen obrero que dedicaron su vida a la lucha por el socialismo. Ejemplo de ello son Hernán Laborde, Valentín Campa, Demetrio Vallejo y Camilo Chávez; sin embargo, aún quedan muchos otros hombres por reivindicar, entre ellos Abel Cabrera. 

Cuenta el poeta Ramón Martínez Ocaranza que Abel Cabrera nació el 26 de septiembre de 1910, al pie del Pico de Tancítaro, en Michoacán; quedó huérfano a los ocho años y se vio obligado a trabajar desde pequeño en el campo, por lo que sólo estudió hasta segundo de primaria. A los 12 años se trasladó a Uruapan para buscar trabajo e ingresó al gremio de los zapateros, del cual se convirtió en organizador y dirigente sindical a los 22 años, logrando arrancar a los patrones la firma de un contrato colectivo benéfico para los zapateros, con prestaciones y aumentos salariales. 

De dirigente natural de la clase obrera, Cabrera pasó a convertirse en militante del Partido Comunista de México (PCM), al que ingresó el 15 de agosto de 1932. Su actividad política incluyó la construcción del comité del PCM en Uruapan mediante la creación de células de militantes al interior de los centros de trabajo, por lo que la actividad comunista se desarrolló principalmente en el ámbito sindical. Como parte de la dirección del Comité de Uruapan, Abel Cabrera participó en 1932 en la organización de la huelga de los peones arroceros de las haciendas de Lombardía y Nueva Italia, quienes exigían aumentos salariales. 

Esta huelga marcó a Abel Cabrera,........

© La Jornada