China podría tener que entrar en acción
Irán-EEUU: El colapso del limbo estratégico
Ningún análisis serio puede tomar en consideración las patrañas sin sentido del Sindicato Epstein sobre lo que sucede en los pasillos del poder en Teherán. Como si tuvieran la más mínima idea.
Nada está «fracturado» (aparte de la psique de Baboon of Barbaria). Existen, por supuesto, diferentes enfoques conceptuales y un animado debate público a nivel nacional. Pero a nivel de decisiones, todo el sistema está fuertemente unificado.
Para empezar, se trata de un sistema completamente nuevo, en plena transición. En el centro de la toma de decisiones tenemos un cuarteto emergente centrado en la seguridad: el jefe de la Guardia Revolucionaria Islámica, Ahmad Vahidi; el presidente del Parlamento, Mohammad Ghalibaf; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohammad Zolghadr; y el secretario del Consejo de Conveniencia, Mohsen Rezaee.
Este imperativo centrado en la seguridad coexiste con el anterior sistema híbrido, ejemplificado por los «reformistas», entre los que se incluyen el presidente Pezeshkian y el ministro de Asuntos Exteriores Araghchi.
De los 13 miembros del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, solo 2 son «reformistas». Y por encima de todo está la autoridad decisiva del Líder, el Ayatolá Mojtaba Khamenei, tradicionalmente muy cercano a la Guardia Revolucionaria Islámica.
Todo esto resulta incomprensible para los propagandistas del Sindicato Epstein, o para algún «experto» saudí de poca monta que difunde la fantasía de un «golpe revolucionario» utilizado por la Guardia Revolucionaria para poner a Ghalibaf, Pezeshkian y Araghchi bajo arresto domiciliario.
Tanto en el plano diplomático como en el militar, Teherán fue muy claro, una y otra vez. No se negociaría con el Imperio de la Piratería bajo un bloqueo naval, lo cual, de hecho, constituye un acto de guerra. Tampoco se negociaría mientras sus buques fueran atacados, lo cual representa una violación de facto del alto el fuego.
El ministro de Asuntos Exteriores, Araghchi, ha ido directo al grano . Así que, una vez más: no habrá levantamiento del bloqueo naval ni negociación.
Irán no se inmutará. Cueste lo que cueste. La responsabilidad de destruir........
