Cáscara vacía
Juntar a Alsina con Moreno Bonilla el día después de que su Florentineza se diera el gustazo ante la prensa de editorial único fue un alivio para el espíritu del consenso. Moreno lleva años suplicando la vuelta de un PSOE fuerte y es ahí, en la radio de todos los consensos, donde Juanma se siente cómodo y admite en la recta final que apoya la regularización masiva de Sánchez, aunque él lo habría hecho de otra manera. Más diálogo con las autonomías, que no vengan asesinos (oh, gracias) y siempre velando por la economía. Si mañana no hay inmigrantes la agricultura se nos cae. El clásico quién recogerá el algodón, my lady.
Moreno comenzó la precampaña diciendo que VOX vive cómodo en la protesta porque no aspira a gobernar y ahora ruega a los suyos que no se vayan a la playa el domingo para evitar la prioridad nacional que Guardiola y Azcón han firmado. A Moreno se le chafó el discurso de que los populistas no querían responsabilidades ni consejerías. Extremadura y Aragón han sido dos torpedos en la línea de moderación.
Quizá el mayor síntoma de que la campaña se le ha hecho larga al PP es que Aznar haya irrumpido para recordarnos que la coalición de la invasión........
