ETA y los modales
Decía Thomas de Quincey en su Del asesinato considerado como una de las bellas artes (1827): «Si uno empieza por permitirse un asesinato, pronto no le da importancia a robar, del robo pasa a la bebida y a la inobservancia del día del Señor, y se acaba por faltar a la buena educación». La secuencia de los hechos narrados por el irónico autor de Confesiones de un inglés comedor de opio se ajusta a la trayectoria seguida por la banda terrorista ETA. Y se ciñe, sobre todo, después de las palabras pronunciadas por Iñaki Anasagasti, cuyo apellido se convirtió en su día en sustantivo capilar.
En efecto, con cierta tardanza —cosas de las redes sociales— unas declaraciones del célebre peneuvista se han viralizado recientemente. Las manifestaciones las vertió, pues de un vertido se trató, durante una entrevista concedida al programa La Kapital, de TeleBilbao, el 20 de noviembre de........
