Conato de BLM cristiano
Por lo que se ha contado y hemos podido leer, el Domingo de Ramos sucedió algo en Jerusalén que podría considerarse un exceso de celo o una falta de sensibilidad. Impedir el acceso al Santo Sepulcro al cardenal Pizzaballa se justificaba por razones de seguridad aplicadas a todo el entorno, y a otras confesiones, pero era algo que podía inflamar los ánimos. Se juntaban quizás el hambre y las ganas de comer, Esto provocó unas reacciones aceleradas de encono y alarma religiosa y civilizacional. Y los primeros en salir a pedir explicaciones, curiosamente en nombre de la Cristiandad, fueron sus lentos asesinos, políticos como Macron, Kallas, Carney o nuestro Sánchez (y digo nuestro porque, en el fondo, nos lo merecemos). Hubo alguien en X que se entretuvo en buscar las veces que esos líderes habían mencionado en sus mensajes la palabra «cristianismo»: entre una y ninguna.
Los más tontos de España, que gracias a la tecnología ya sabemos dónde están, corrieron a interpretarlo como una reafirmación de soberanía y valores cristianos de Sánchez, que como reloj parado daba la hora correcta hecho todo un paladín cristiano.
Con........
