El largo ocaso del bumerato (I)
Toda intuición o comentario generalizado corre hoy el riesgo de convertirse en meme, más poderoso que cualquier espada, y los que afectan a los búmers se están saliendo de madre.
Como todos los estereotipos, este del conflicto radical de visiones y actitudes entre los nacidos inmediatamente después de la guerra y las generaciones posteriores tiene una fuerte base de realidad.
No es que el contraste entre generaciones sea nuevo, ni que el inevitable traspaso de poder haya sido nunca sencillo. Ya se sabe que en el campo científico se avanza funeral a funeral, porque las vacas sagradas que controlan cada disciplina han basado todas sus credenciales en una serie de hipótesis a las que no van a renunciar sin lucha.
Pero los búmers son especiales, al menos en dos aspectos. El primero es una realidad demográfica evidente. Cuando yo era un niño, lo que más había en España eran........
