De manifa
Que sí, que claro, que hay que hacer algo. Pero creo que lo de las manifas ya llega tarde. Presionar con «la calle» es muy siglo XX, una cosa muy civilizada, de democracia sana y consolidada. No es el caso cuando nos están robando la cartera a mano armada.
Tampoco es que haya sido un entusiasta de marchas, que siempre me han sonado a izquierdas hasta cuando son de derechas. Mi inquina a las iniciativas para «tomar la calle», para «ocupar el espacio público» me han valido severas críticas de lo que podría llamar, en sentido amplio, mis correligionarios. Que si desde Twitter (ahora X, pero vale) no se cambia nada, que si las redes sociales no son el mundo (como si algo, aparte del mundo, pudiera ser el mundo; como si los medios tradicionales o patearse unos metros de anchas avenidas fueran el preludio de una revolución), que si guerreros del teclado soñando con cambiar la sociedad con un meme ingenioso, y claro que tienen un punto. Un puntazo.
Pero mi convicción no ha ido a menos con los años, sino a más. Y mi convicción es que las manifas son el baile de la victoria del bando ganador, nada........
