Cara al sol
Hemos visto todos atacar naves en llamas más allá de Orión y Rayos C brillar cerca de la Puerta de Tannhäuser. En el cine o en la tele, vale, pero lo hemos visto, lo hemos visto todo, el CGI más espectacular y los efectos especiales más impresionantes. ¿Por qué habríamos de tener un especial interés en ver algo tan vulgar como un eclipse?
Debo reconocer lo que nunca confesé en su momento: todos los espectáculos celestes preanunciados me han decepcionado hasta la fecha, ya sea el Eclipse del Siglo, que sucede cada dos o tres años, o las Lágrimas de San Lorenzo. Los eclipses son como esas bandas consagradas que anuncian su concierto de despedida para, al cabo de un mes, volver a anunciarlo, ahora sí que sí.
No soy un cazador paleolítico que vaya a aterrorizarse viendo cómo el dragón del........
