Subir el salario mínimo y bajar el precio del alquiler: el dato y el relato
(Pedro Sánchez, mensaje Navidad 2025)
> (Yolanda Díaz a Pedro Sánchez, en el acto de la subida del SMI)
Los relatos que encabezan este artículo a modo de citas ilustres deben cotejase con otros datos complementarios. A saber: entre 1994 y 2024, los salarios reales solo crecieron un 2,76%, frente al 30% de media en los países de la OCDE. Según Eurostat, la renta real disponible solo ha crecido un 3,94% en España entre 2008 y 2024, mientras que en la media de la UE fue de un 14,29%; el paro juvenil es el mayor del grupo de los veintisiete (25%) y la pobreza infantil y exclusión social ha pasado del 31,8% en 2021 al 33,2% en 2025. En una España que es la cuarta economía de la Unión Europe por volumen de PIB tras Alemania, Francia e Italia. Semejante ristra de cifras evidencia el gap que puede existir entre la economía a nivel macro y a nivel micro. La marca de agua de la desigualdad en la distribución de la renta que puede incubarse como en asuntos como la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y el control de los precios del alquiler de viviendas.
ha dicho Pedro Sánchez pensando en los durante la presentación del último incremento del SMI, a lo que la ministra de Trabajo ha rematado: . Suena bien. Es de una lógica aplastante. Toma y daca. Para que los trabajadores reciban mejores salarios es preciso que los empresarios sean memos tacaños. Salvo porque en la economía de mercado (la única existente en la actualidad) las cosas no funcionan de esta manera. A veces dos más dos no son cuatro. Existen los sobrevenidos indeseados. El latinajo del economista Alfred Marshall (si lo demás no varía) es una constante que siempre informa las decisiones económicas. Los efectos colaterales (positivos, neutros o negativos) acompañan como su sombra a las modificaciones que se introducen en los eslabones de esa cadena que regula la oferta y la demanda en bienes y servicios. De hecho, puede producirse una especie de en el sentido que la introducción de una variable en el mecanismo de producción tenga como reflejo la alteración/destrucción de otro factor hasta lograr un nuevo óptimo.
En el caso de la mejora del SMI (1.221 euros mensuales en 14 pagas, 17.094 euros al año) también se da esta circunstancia. Empezando por la estructura del sector donde se va a implantar. Quizás por eso, al contrario de Sánchez, Díaz no habla........
