Por la regeneración
Tras la degeneración de la política y de sus agentes sociales, ambos cortinas de humo y distracción, no existe más que el influjo de poderes negativos en la sombra y de las sombras. Estos son los que manejan los hilos del Poder corrompiendo a los políticos o amenazando con crear problemas públicos de un tipo u otros si estos no se avienen a sus deseos. En determinadas circunstancias pueden producirse revueltas sociales orquestadas, fugas de capitales, inversiones que no llegan, bloqueos comerciales, guerras, etc. Hay mucho dinero y agentes disponibles para todas esas cosas si fuese necesario. Desestabilizar un país es hoy un juego de niños para empresas multinacionales que pueden tener más oro que el total de ese país. El Chile de Allende, la Cuba de Castro, la Bolivia de Morales, el golpe militar en Honduras la Palestina de tantos años o Libia fuero o son claros ejemplos para el mundo de presiones desestabilizadoras de los EEUU.
Como antes ha sido la invasión -y sigue- el genocidio en Palestina, y posteriormente el golpe de mano en Venezuela con el inaudito secuestro de su presidente, para controlar al país, ahora son Irán y Cuba los que están en el punto de mira del Imperio Sombrío encabezados por Israel y EEUU y seguidos por eso que se suele llamar “ Comunidad Internacional”, donde destacan los países europeos, Japón, Australia, o Arabia Saudí, entre otros, mientras muchos callan por miedo a represalias.
Acusar a un gobierno de poseer armas de destrucción masiva,(como sucedió en Irak) o poner en el ojo del huracán a quienes pretenden tener su propio arsenal (como es el caso de Irán) , sólo es posible desde una alta comedia de cinismo y extrema desvergüenza, ya que las armas más sofisticadas de destrucción masiva las poseen los “miembros justicieros del Club Atómico Mundial”, los más agresores a nivel planetario. Y ahora el objetivo real es el control de la energía fósil y de las naciones que la poseen. Y en ello están.
La invención de la llamada guerra preventiva (o guerra “por si acaso”, excusa perversa donde las haya) permite invadir impunemente cualquier país del mundo sin siquiera respetar a la marioneta-ONU que los más poderosos en armas y dinero utilizan como tapadera legal cuando les conviene. De cara a la opinión hasta quieren hacer creer que aceptar sus mandatos une lo legal a lo moral o legítimo, pero hasta pueden hacerlo con argumentos ridículos como sucede con Irán, o sin ninguna excusa, como ocurre con Cuba. Y lo hacen porque no hallan resistencias notables en el mundo, pero al Nuevo Imperio le igual que los pueblos de medio mundo, o de siete mundos enteros si los hubiese, se manifiesten contra sus guerras por inmorales, criminales o injustas que sean. Hasta las manifestaciones contra las guerras están previstas por quienes las desatan, calculado su alcance con la precisión con que los contables de grandes almacenes calculan el porcentaje de robos para cargarlo en el precio de sus artículos.
El precio de las guerras lo pagan nuestros impuestos, por supuesto. ¿Qué la guerra es impopular y contestada? Una explosión de protesta por las calles de ciertas ciudades algunos días y en algunos lugares; algunos artículos o entrevistas a personalidades pacifistas -y también de las otras- en ciertos medios llamados liberales, un temporal de consignas y pancartas antibelicistas por las calles de algunas ciudades, cargas policiales aquí y allá y vuelta a la calma. La gente se cansa y ese tiempo también está calculado.
Y eso a pesar de que a todas horas continúan muriendo las víctimas de esas guerras (ahora guerras de ocupación, y exterminio salvaje, negocios brutales de venta de armas y otros materiales, control geopolítico y saqueo de recursos y los muertos se cuentan todos los días en los telediarios, sin miedo ya a que la visión de algunos cadáveres pueda mover la conciencia adormecida de la mayoría de las gentes.
¿ Armas o almas? ¿ Cómo salir de esto?
Hasta ahora no hemos sabido, porque lo hemos confiado a una respuesta masivas de la conciencia social y a las respuestas emocionales de indignación. Lo primero no es masivo, y lo segundo es pasajero, así que no bastan.
La conciencia moral activa, que practica y exige justicia, en lugar de la conciencia social temporal que exige derechos, es la única energía capaz de impedir la barbarie con su fuerza amorosa, justiciera, altruista, pacificadora, su capacidad de perdón y reconciliación, y su reconocimiento de cada uno al otro como hermano espiritual, como hijos todos del mismo Padre, si se es creyente. Es en las almas -y no en las armas- donde nace y se prodiga hacia el mundo exterior la energía creadora de un nuevo mundo, y las almas nobles la esgrimen como bandera a través de los siglos. Las fuerzas de la oscuridad, en cambio, eligen las armas, las imposturas y las mentiras como herramientas para impedirlo, pero es un esfuerzo inútil, porque es un hecho que cada vez hay más ansia de paz .
Con las grandes manifestaciones contra la guerra se evidencia ese deseo. Sin duda se está produciendo una lenta transformación de las conciencias hasta el punto de poderse afirmar que la mayoría de la humanidad no desea las guerras aunque ponga tan poco de su parte para oponerse.
Aprendimos una lección
Hemos aprendido la lección de que las guerras sirven descaradamente para enriquecer y otorgar más poder a unos pocos que viven en la sombra a cambio de la muerte de muchos que nunca ganan nada con ello, excepto dolor, mutilaciones, miseria económica y muerte. Y a los que participan en guerras y matan, les supone cargas en su alma, de las que han de dar cuenta algún día al tribunal de su conciencia acompañadas de un dolor íntimo del que no libera ninguna pastilla del psiquiatra. Y esto puede durar muchos años o muchas vidas , porque somos seres de energía con conciencia y la energía no se pierde, muta, se transforma, ya nos lo dijo Einstein. Quienes han pasado por esto tras participar en una guerra, así lo cuentan.
Cuando veo a mujeres, a las que pertenece el don de transmitir vidas ,vestidas de militar para sentirse con derecho a quitarla a otros, encuentro en este símbolo la expresión más dramática del poder de las sombras: la vida contra sí misma, el horror encarnado, la condición de la mujer esclavizada por el patriarcado criminal. La aberración se nos quiere hacer pasar, una vez más, como una liberación: la mujer liberada de su papel tradicional ya puede matar.
Dan ganas de gritar: ¡conciencia humana: despierta, despierta a tu verdadera condición! Ya has dado suficientes muestras de crueldad y degeneración en demasiados humanos. Despierta al hijo pródigo que llevas en tu interior, y recupera tu dignidad. Despertemos, despertemos.
Imagen de portada: Cuatro Soldados Portando Rifles Cerca De Helicóptero Bajo Un Cielo Azul · Pexels | Detalles de la licencia
