74 años, 11 años de hogar y quieren echarte de casa: ¿Dónde queda el derecho a la vivienda?
«En las muchedumbres lo que se acumula no es el talento, sino la estupidez.» — Gustave Le Bon
Imagina que tienes 74 años.
Imagina que tienes problemas de movilidad y una salud tan delicada que estás esperando la resolución de tu grado de dependencia y discapacidad.
Imagina que llevas 11 años viviendo en tu casa. Once años generando recuerdos, construyendo vivencias y convirtiendo cuatro paredes en un hogar.
Imagina, además, que has intentado ser un inquilino ejemplar, hasta el punto de aceptar subidas del alquiler por encima del IPC que ni siquiera han quedado registradas documentalmente.
E imagina ahora que, en pleno agosto, en medio de una ola de calor y encontrándote en esta situación, quieren echarte de tu casa.
Pues deja de imaginar.
Esto es un caso real que está ocurriendo en Talavera de la Reina.
Una ciudad en la que los efectos de la presión inmobiliaria y de la llegada de inversores con mayor capacidad económica están contribuyendo a disparar los alquileres hasta niveles que buena parte de la población trabajadora, pensionista y con ingresos modestos sencillamente no puede asumir.
Los alquileres se hacen inalcanzables. Los precios de las viviendas dificultan cada vez más el acceso a la propiedad. Y mientras tanto, quienes llevan toda una vida trabajando y quienes sobreviven con una pensión se encuentran ante una pregunta cada vez más angustiosa:
¿Dónde vamos a vivir?
A todo lo anterior hay que sumar que la persona que está sufriendo esta situación, desde el momento en que supo que podía perder su hogar, ha intentado buscar alternativas habitacionales.
No solamente dentro de un mercado inmobiliario que, como hemos señalado, resulta prácticamente inaccesible para muchas personas.
También ha acudido a las administraciones públicas.
¿Y qué ha encontrado?
Silencio institucional ante una persona de 74 años, con problemas de movilidad, con una situación de salud delicada y que lleva once años viviendo en el mismo hogar.
Parece que, cuando una persona necesita protección, las distintas administraciones se pasan unas a otras la responsabilidad. Las competencias se convierten en una excusa y el ciudadano acaba atrapado en medio de un laberinto burocrático.
Y mientras tanto, el problema sigue ahí: una persona puede quedarse sin casa.
La Constitución también habla de vivienda
Los grandes defensores de la Constitución Española —incluido el Gobierno municipal de Talavera de la Reina, formado por PP y VOX— deberían recordar que la Constitución no se limita a los artículos que hablan de la unidad de España, de la Corona o de la organización territorial del Estado.
También existe el........
