Hay poetas contra el fascismo
“La poesía es un arma cargada de futuro”, decía Gabriel Celaya en uno de sus versos. El sentimiento poético es una expansión del ánimo que puede dar sentido a la vida, iluminarla con la belleza de la existencia o poseerla con la furia del compromiso, la lucha y la iniciativa.
El pasado 10 de mayo un grupo denominado Poetas y Artistas contra el Fascismo declamó versos comprometidos y apasionados en un acto público ante la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, reclamando la puesta en libertad de Thiago Ávila y Saif Abukeshek. Dos activistas de la Global Summud Flotilla que en ese momento se encontraban secuestrados por el Ejército israelí.
El acto se llevó a cabo en el marco de una acampada realizada en defensa del derecho a la solidaridad internacional de la clase trabajadora. Fue un momento de enorme belleza en el que la poesía, la ternura entre los pueblos y la voluntad de resistir se dieron la mano con la iniciativa y el coraje de muchas personas que decidieron leer poemas (suyos y de poetas de Palestina) pese a no pertenecer al grupo organizador.
La poesía (“cantares que no pueden ser, sin pecado un adorno”, que seguía diciendo el poema de Celaya) ha estado fuertemente ligada, en la historia de nuestro país, a la voluntad de transformación social. Y lo sigue estando. El compromiso poético constituye una forma de vida en la que la estetización de la existencia y la apuesta por un mundo que merezca la pena ser vivido se combinan en formas creativas y múltiples. Tenemos experiencias de sobra de........
