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El petróleo venezolano acaparado por Washington: ¿Qué ha sido de los ingresos petroleros desde el 3 de enero de 2026?

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friday

El 3 de enero de 2026 Estados Unidos lanzó una operación militar contra Venezuela que culminó con la captura y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, y su traslado forzado a Estados Unidos. Durante esta agresión, llevada a cabo con 150 aeronaves, perdieron la vida un centenar de personas, entre ellas 32 cubanos que intentaron proteger la presidencia del país; el resto de las víctimas eran venezolanas. Pocas horas después de esta intervención, Donald Trump anunció que Washington pretendía controlar temporalmente Venezuela y explotar sus recursos petroleros.

Ingresos petroleros relativamente modestos antes de la intervención estadounidense

Después del 3 de enero: Washington toma el control de las exportaciones

Un fuerte aumento de las exportaciones

Más de 13 000 millones de dólares en ingresos desde enero

¿Cuánto dinero se ha transferido a Venezuela?

¿A qué dice Washington que destina el dinero?

Un control que proporciona a Washington un poderoso medio de presión

El regreso de las compañías petroleras extranjeras

Una paradoja: más petróleo, pero no necesariamente más recursos disponibles para el Estado

Un sistema de carácter neocolonial

Esta intervención supuso, por tanto, un punto de inflexión crucial en la historia reciente de Venezuela. La vicepresidenta de la República y otras autoridades aceptaron de hecho la situación y se sometieron a la voluntad de Donald Trump y su administración. La agresión armada perpetrada por el ejército estadounidense y la sumisión de las autoridades de Caracas han permitido a Washington hacerse con el control de las exportaciones petroleras del país y, sobre todo, controlar las cuentas en las que se ingresan los ingresos procedentes de dichas exportaciones.

Esta cuestión cobra aún mayor importancia si se tiene en cuenta que Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo. Durante décadas el petróleo ha constituido la principal fuente de ingresos externos del país. El control de estos ingresos constituye, por tanto, un instrumento esencial de control económico y político.

 Ingresos petroleros relativamente modestos antes de la intervención estadounidense

En primer lugar conviene recordar los ingresos petroleros registrados antes de la intervención del 3 de enero de 2026. Según los datos publicados en marzo de 2026 por el Banco Central de Venezuela, las exportaciones petroleras generaron 18 400 millones de dólares en 2024 y 18 200 millones de dólares en 2025. [1] Se trata de ingresos por exportación de petróleo y no del beneficio neto de la empresa petrolera pública PDVSA ni de los ingresos fiscales del Estado.

Estas cifras son relativamente bajas si se tienen en cuenta el potencial petrolero del país y sus reservas. Reflejan en particular el nivel de producción, que sigue siendo muy inferior al de las décadas anteriores, las dificultades de la industria petrolera, las sanciones estadounidenses y las condiciones en las que Venezuela tenía que comercializar su petróleo.

El contraste con el periodo posterior al 3 de enero de 2026 resulta especialmente llamativo.

 Después del 3 de enero: Washington toma el control de las exportaciones

Tras el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, la Administración Trump flexibilizó algunas sanciones, lo que permitió a Venezuela vender su petróleo con mayor libertad en los mercados internacionales. Sin embargo, los ingresos procedentes de estas ventas no pueden ser controlados libremente por el Gobierno venezolano. Se han transferido a cuentas gestionadas por las autoridades estadounidenses. El decreto presidencial estadounidense del 9 de enero de 2026 es especialmente revelador. [2] Establece un mecanismo destinado a proteger los ingresos petroleros venezolanos depositados en cuentas del Tesoro de Estados Unidos. Washington presenta jurídicamente estos fondos como pertenecientes al Gobierno venezolano, pero los coloca bajo la custodia y el control de las autoridades estadounidenses.

Desde el punto de vista jurídico y según el mecanismo estadounidense, no se trata de una apropiación pura y simple de los ingresos por parte del Tesoro de los Estados Unidos. Pero el resultado político y económico es fundamental: Venezuela ya no controla libremente los ingresos derivados de su principal producto de exportación. Washington controla su recaudación, su conservación y su desembolso.

Esta situación confiere al dispositivo una dimensión claramente neocolonial.

Venezuela ya no controla los ingresos derivados de los hidrocarburos. Washington controla su recaudación, su conservación y su desembolso. Esta situación es claramente neocolonial

Joaquín Castro, congresista demócrata, declaró al Financial Times: «La invasión de Venezuela por parte de Trump ha estado motivada desde el principio por el petróleo, el poder y la corrupción, ya que la Administración Trump controla........

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