El país expropiado y el lobby feroz
La ley de Lobby, el Super Rigi, la derogación del etiquetado frontal y la puerta abierta para que empresarios del juego publiciten libremente. Regalos para el lobby de la riqueza concentrada. Peter Thiel espera, desde su mansión. Pero niños con cáncer, trasplantados y discapacitados ya no podrán viajar gratis. No tienen poder de lobby.
(APe).- Tal vez la llegada de la caterva gobernante no ha hecho más que cerrar el círculo de dependencia que no hubo veinticincos de mayo ni nueves de julio con intenciones de frenarlo. Desde Bernardino Rivadavia (pionero de la deuda externa) a la creación del preámbulo de la Constitución Nacional, casi idéntico al de los Estados Unidos, el país ha convulsionado entre la justicia, el terror y la ambivalencia de la hipocresía. Con una prevalencia histórica de avales silenciosos ante la infamia.
Este parece ser un período de ésos. Donde se puede batallar contra enemigos como los viejos, los discapacitados, los niños, las mujeres, los pobres, los enfermos en su heterogeneidad y todas las mayorías de poder de reacción agudamente recortado en estos dos años inexplicables.
Pero a la vez se ofrecen banquetes hasta la humillación a los poderosos del mundo. Y a los locales también.
El proyecto de Lobby llega cuando la mayor parte útil del país ya ha sido enajenada entre Videla – Martínez de Hoz, Menem – Cavallo y la cereza del postre envenenado colocada obscenamente por Milei – Caputo. Se trata de una ley que sería recibida con aplauso si no fuera fogoneada por quienes ya allanaron el camino de........
