Argentina. La entrega definitiva de la tierra
El día después de que se expulsara de la competencia a la gran colonizadora, el Senado abrió las puertas a la ley de entrega de la tierra sin límites a los privados extranjeros. Los jugadores desplegaron un trapo: “Las Malvinas son argentinas”. El presidente dijo que era “nacionalismo berreta” y puso la tierra y sus recursos al mejor postor. Sin embargo, la vergüenza abortó la sesión.
(Actualizada el 17-07)
(APe).- En la competencia global de fútbol organizada por el imperio, el país menos sudamericano de la América Latina se metió a los empujones entre los cuatro mejores, mirado con el desprecio del púlpito por el coloniaje europeo. Y terminó con el sueño mundialista de un país que sólo lo ganó una vez y con trampa. Vieja raposa avarienta, como le decía León Felipe, tuvo que soportar que un grupo de millonarios apasionados (nacidos en el sur pero vivientes en Europa) sacara un trapo con la leyenda disruptiva “Las Malvinas son argentinas”.
Después de una cancha inclinadísima hacia un juego exquisito, el día posterior el mismo país, de un espejismo rebelde, se prepara a aprobar en el Senado una ley de nombre complicado que en realidad esconde la entrega de las tierras más valiosas a los extranjeros. Entre ellos, a los derrotados del........
