Todos los días de la Revolución
He vivido todos los días de la Revolución. Somos cada día menos quienes podemos afirmarlo: de aquella primera acción del 26 de julio de 1953 pronto conmemoraremos 73 años. El tiempo pasa factura. Yo aún no había cumplido los tres cuando aquellos valientes guiados por Fidel asaltaron el Moncada; recién había cumplido nueve cuando el triunfo de 1959. Lo he visto todo, y me siento privilegiado.
Desde los días tensos del final de la dictadura de Batista hasta estos de agobiantes apagones y carencias todo ha pasado por mi humanidad y mis convicciones, a veces más firmes, a veces más dubitativas, pero siempre —desde que pude ser consciente y analítico— con la certeza de que la construcción de un país próspero y con justicia social no podía emprenderse desde las viciadas estructuras poscoloniales que la Revolución heredó y aún lucha por desmantelar del todo.
La euforia del triunfo, las leyes de Reforma Agraria y Reforma Urbana, la nacionalización de los monopolios, la proclamación de la igualdad racial y de género, la Campaña de Alfabetización y el fomento de instituciones culturales, deportivas y de salud, entre........
