Cooperar o sucumbir
Sin fórmulas exactas, y mucho menos con la seguridad de que la práctica calque la validez del papel, las 176 transformaciones económicas y sociales, aún con olor a cascarón, apuestan por liberalizar y descentralizar parcialmente la economía cubana. Llegan en uno de los contextos más asfixiantes de la historia de esta nación. Por tanto, todo lo que se haga para aligerarlas y que, por supuesto, se sostenga en organización, optimización de procesos y legalización de rutinas, deberá recoger una mejor cosecha que la actual.
Sobre todo porque, además, este país atraviesa uno de los momentos de mayor presión estadounidense debido al bloqueo petrolero que comenzó en enero último y a una nueva oleada de sanciones secundarias a sectores clave de la economía desde mayo último. Con fuerza desmedida han reforzado sus intenciones de aniquilar las conquistas de más de seis décadas. Por tanto, apuntalar desde dentro, urge convertirse en frase de orden para evitar mayores fisuras por donde puedan cumplir sus aspiraciones.
Convencidos de esa realidad y de que ya no vivimos tiempos de esperar con paciencia que entren los recursos por la «canalita», como haría el pichón con el pico abierto, toca gestionar, buscar alternativas y motivar a quienes pueden darles «vida» a entidades, siempre bajo la guía cercana del Estado para evitar cabezas de caballo.
Consciente de que se........
