Dígalo de frente o calle para siempre
En la convivencia diaria y en la política abundan quienes prefieren el recurso cobarde de lanzar indirectas o tirar puntas. Esta costumbre de enviar mensajes velados revela inseguridad, falta de carácter y una evidente escasez de transparencia. Quien recurre a la sombra del sarcasmo para atacar a otros evade la responsabilidad de sus palabras, enrarece las relaciones humanas y demuestra una profunda incapacidad para sostener sus posturas con valentía y madurez.
Frente a esa práctica tóxica, estoy convencido de que la honestidad exige hablar con claridad, mirándole a los ojos a........
