No somos un diagnónstico, somos un camino
A pesar de que muchas veces, a lo largo de mi vida, he sido desahuciado por la sabiduría médica, he tenido la fortuna de contar con una madre y unos hermanos que nunca me condenaron por mi diagnóstico médico ni se dejaron llevar por él. Por el contrario, siempre lucharon en pro de que yo pudiera ser un hombre de bien.
Al nacer, mi diagnóstico inicial fue parálisis cerebral en la región central, donde se comanda la inteligencia. Con el paso del tiempo y gracias a la ayuda de un grupo médico extraordinario, liderado por el doctor Alberto Abadí, tuve la fortuna de encontrar una mirada diferente. En lugar de diagnósticos lapidarios, tuvo la capacidad de identificar que existía un problema, sin dar mayores detalles, pero estableciendo las directrices correctas para que aquel diagnóstico pudiera transformarse en la historia de un profesional que hoy........
