Ya lo sabemos: nos gobierna un partido de especuladores
Pérez Llorca defiende el Plan Vive y promete “cambiar los protocolos” tras el escándalo de las viviendas protegidas en Alicante
El president Pérez Llorca anunció esta semana que pretende poner a disposición de las constructoras espacio público dotacional para construir 120.000 viviendas. De las 10.000 que prometía Carlos Mazón a las 120.000 de Pérez Llorca. Ni más ni menos. "Un paso más para atajar el problema de la vivienda", decía. ¿Cuándo? ¿Cómo se hará? Son muchas las preguntas que suscita el anuncio. Pero hay una que resuena estruendosamente: ¿está legitimado el Partido Popular para dirigir la política pública de vivienda tras el escándalo de Les Naus en Alicante?
Hay algo que no cambia en la acción del PP. Si tras la dana tuvieron el arrojo de reducir las prevenciones legales a la hora de construir en terrenos inundables, después de repartirse entre cargos y amigachos con sueldazos y de buena familia las viviendas de protección pública intentan hacer un salto mortal hacia atrás: la solución al problema de la vivienda para el PP es ceder parcelas de uso público.
Creo que queda patente que esto no va de vivienda pública, va de que nos gobierna un partido que ve el territorio como un solar para especular. El suelo dotacional es necesario para construir escuelas, centros de salud, instalaciones deportivas, centros de día para mayores y para atender a personas con discapacidad o con problemas de salud mental. Está para eso, parece mentira, pero hay que recordarlo.
Porque si bien es verdad que falla el acceso a la vivienda, también es cierto que faltan muchos servicios en muchos barrios. Alicante es ejemplo de ello. Que se lo digan, si no, a los vecinos del PAU 1, del PAU 2 (La Torreta), del nuevo PAU 9, de Vistahermosa Norte, de San Gabriel, de los barrios colindantes del Parque Central o del PAU 5. En esta ciudad necesitamos, como mínimo, cuatro centros de salud más y un hospital. Faltan centros especializados para atender a personas mayores y dependientes, centros de día y residencias para personas con discapacidad y con problemas de salud mental. Faltan colegios públicos, institutos, centros de formación profesional, de formación y empleo, aulas de estudio y bibliotecas. Faltan centros comunitarios, centros juveniles y centros para personas mayores, parques, zonas deportivas, espacios para perros y más espacios públicos de convivencia. La lista es interminable…
¿Y ahora pretenden ocupar la tierra de los alicantinos y alicantinas para que las constructoras hagan negocio con nuestro suelo, jugando además con las expectativas y con la necesidad real que existe hoy en torno a la vivienda? Un respeto a la ciudadanía.
El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, atiende a los medios de comunicación / EP
Cuatro cosas pedimos a Pérez Llorca: Uno, facilite que los ayuntamientos puedan declarar zonas tensionadas para intervenir el mercado de la vivienda y frenar la subida abusiva de los alquileres. Dos, saquen a la luz las cerca de 20.000 viviendas vacías que ya existen en la ciudad mediante programas que ofrezcan garantías jurídicas, patrimoniales y económicas a los propietarios. Tres, construyan vivienda pública en suelo público. Y cuatro, Barcala no está legitimado para impulsar un plan general, tiene que dimitir, para que su sustituto, junto con el resto del equipo de gobierno, oposición y tejido social de la ciudad, podamos poner la primera piedra del futuro Plan General que lleva caducado décadas. Un plan urbanístico de todos y para todos para abordar los retos y las transformaciones que la ciudad necesita: urbana, social, económica, verde y digital.
La administración está para garantizar una vida de calidad a la ciudadanía. Lo que algunos parecen querer es diseñar una ciudad escaparate, la "no ciudad", planificando nuestro suelo como si fuera una partida de Monopoly. Pero la realidad es otra: cuanta más población tiene una ciudad, más servicios públicos necesita. Y lo que no vamos a permitir es que se sacrifiquen los suelos destinados al bienestar colectivo para favorecer, una vez más, la especulación.
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Juan Francisco Pérez Llorca
