Caducados para la vida
Archivo - Residencia de ancianos. Dependencia en mayores. / FABIÁN SIMÓN - Archivo
Aparcamos a nuestros mayores como si estuvieran caducados para la vida. Están, pero ya no son. O, al menos, ya no son tanto. Menos que antes, menos que nosotros. Y, poco a poco, sus opiniones importan menos, sus necesidades parecen menos urgentes, sus ilusiones se hacen más pequeñas y nuestras ganas de compartir con ellos, también.
Como si atenderlos, dedicarles tiempo, acompañarlos, escucharlos o simplemente estar a su lado pudiera frenar nuestra carrera apoteósica hacia el mismo lugar en el que ahora están ellos: la vejez. Nuestros mayores no han dejado de ser personas porque hayan envejecido. Siguen teniendo calor, frío, miedo, angustia,........
