Cara a la pared
El personal de la empresa ayuda en tareas domésticas y apoyo a personas dependientes.
Estos últimos días he estado cara a la pared. No castigada, sino obligada por unas pequeñas llagas provocadas por este calor sahariano, el más intenso que recuerdo en mis 46 años. Y eso que, si alguien disfruta del verano, esa soy yo.
Tres días prácticamente inmóvil te enseñan mucho. Descubres que la vida no depende tanto de lo que nos sucede como de lo que hacemos con ello. También tomas conciencia del privilegio que supone contar con........
