El Misteri necesita abrirse a toda la sociedad
Las Marías y el cortejo, en la representación de 2025. / Matías Segarra
La reciente renovación parcial de los miembros del Patronato del Misteri ha servido para poner de actualidad, otra vez, el papel secundario de la mujer en el mismo. Se ha confirmado que no solamente no se progresa en ese sentido sino que, de forma increíble, se producen retrocesos importantes en algo tan sensible como es la igualdad entre hombres y mujeres a estas alturas del siglo XXI.
De las doce personas que entran al citado Patronato, sólo dos son mujeres. En momentos como los actuales es llamativo, y muy decepcionante, que se vuelvan a imponer criterios machistas, y excluyentes, en cuanto a la representación de la mujer. La cercanía a la figura del alcalde, Pablo Ruz, parece haber sido muy determinante para ser nombrado. Un criterio muy llamativo, y restrictivo, para ejercer tal nombramiento. No estar entre esos privilegiados provoca lo que provoca.
Y es que, aunque el preámbulo de la Ley del Misteri reconozca que «la Festa se ha mantenido viva gracias al pueblo de Elche, su propietario», la realidad es que dicha ley consolida el modelo, impuesto en la posguerra, por el que la dirección y gestión de este Monumento Nacional, como es el Misteri tras su declaración como tal en 1931 por la II República, pasa a estar controlado por tres entes como son la Iglesia Católica, la Generalitat........
