Una sonrisa sobrecogedora
Archivo - Espigón fronterizo del Tarajal, en Ceuta, en una imagen de archivo / Antonio Sempere - Europa Press - Archivo
Mi tía Anita era de Ceuta. Siempre hablaba de su tierra con adoración. En las temporadas que pasé más próximo a ella nunca llegó a coger el barco para volver sobre sus pasos que inexorablemente quedaron atrás. El imán de su recuerdo me ha llevado a seguir con mayor afán y enorme pesar las secuencias vividas en torno al puerto y a la ladera del Hacho. Habrá que remontarse como casi siempre a los romanos y avistar los siete montes de la región con sus pertinentes........
