Excelentísimos matones
Artilleros de la Armada de los Estados Unidos preparan bombas para un caza F/A-18E Super Hornet del Escuadrón de Cazas de Ataque 31. / Europa Press/Contacto/Navy Handout/U.S. Navy
¿Cabe calificar a Donald y Benjamin de excelentísimos matones y criminales? Cabe. Son excelentísimos, pues uno es presidente de los Estados Unidos y el otro jefe del gobierno sionista de Israel; son matones, porque tratan de imponer su voluntad mediante la amenaza y el uso prohibido de la fuerza; son criminales, porque sus actos abarcan una amplia gama de la más grave criminalidad internacional, de la agresión al genocidio.
Los sucesos en Gaza, Cisjordania, Irán o Líbano, protagonizados por Estados Unidos e Israel, repelen legal y moralmente. Para ellos, la fuerza bruta al servicio de sus espurios intereses es la única y exclusiva ley rectora de las relaciones internacionales del nuevo tiempo. Negociar, una cortina de humo. Introducir coartadas (geo)políticas para eximir la condena que merecen, o atenuarla, revela la confusión que reina entre quienes tratan de sorber y soplar al mismo tiempo. En Europa, algunos son egregios felpudos a los pies de los democráticos señores de la guerra. Otros se hacen los lelos. Resulta excepcional la voz que llama crimen al crimen entre los que dicen representar a los ciudadanos.
Así las cosas, el pasado 11 de marzo, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, justamente criticado por la frecuente omisión de sus deberes donde más necesario sería observarlos, adoptó una resolución (la 2817) sobre la situación en Oriente Medio. ¿Acaso el anhelado multilateralismo, la esquiva institucionalidad, habían logrado burlar,........
