El lujo de ser mujer
Perder un pecho no es un trámite estético. / AP/TORIN HALSEY
"Ya es primavera en El Corte Inglés". El eslogan resuena en las radios y los escaparates se llenan de colores vibrantes. Vas a mirar las primeras prendas de la temporada, te acercas a la sección de baño y, de repente, los bikinis. Lo que para cualquier otra persona es un ritual de ilusión, para una mujer mastectomizada es un choque frontal contra el espejo y la realidad. Ese trozo de licra se convierte en el recordatorio de una ausencia, de una batalla que deja una huella que va mucho más allá de la piel.
Perder un pecho no es un trámite estético. ¿Duele igual a los 27 que a los 60 años? El dolor no se mide en años, pero el impacto en la identidad sí se transforma. A los 27, te quitan la proyección de una maternidad que quizá no ha llegado o una sexualidad en pleno autodescubrimiento. A los 60, parece que la sociedad te dicta que "ya no importa",........
