Sobrevivir en Gaza cuando no puedes ver, oír o caminar
Naela perdió a su marido en un ataque israelí en Gaza. Recibió la noticia mientras estaba desplazada, lejos de su casa, en uno de esos lugares improvisados donde miles de personas intentan seguir (sobre)viviendo. Desde entonces, sostiene sola a sus cuatro hijos. Hasta aquí todo desgraciadamente normal.
Pero Naela tiene una anomalía visual derivada en visibilidad reducida, al igual que uno de sus cuatro hijos. Ambos necesitan tratamiento médico continuo para aliviar la presión ocular. Pero en Gaza, cuando incluso conseguir lo más básico se ha convertido en una carrera de obstáculos diaria, imagina tener que hacerlo sin apenas poder ver.
No es solo no poder ver, es tener que arrastrarse por el suelo para llegar a un baño no adaptado por no tener andador, es no poder oír cuando se produce un ataque porque el dispositivo ya no tiene pilas, es no poder desplazarse porque las ruedas de la silla se quedan estancadas en la arena.
En Gaza hay mujeres con discapacidad sosteniendo a sus familias en condiciones que ninguna persona debería verse obligada a soportar. Pero se están quedando fuera de foco. Un informe presentado por ActionAid y Stars of Hope Society alerta de esta realidad con datos difíciles de ignorar. El 90% de las mujeres con discapacidad que respondieron a las encuestas necesita ayuda urgente, incluidos alimentos, agua y ropa. El 83,6% necesita medicación y........
