El aprendizaje perverso para arruinar el mañana
Por lo que se ha visto hasta ahora, el Presidente Rodrigo prefiere invocar por el diálogo, insiste en la reflexión providencial, demuestra tolerancia infinita; en otras palabras, le gusta gobernar la ilegalidad, la violencia, el caos total.
El nuevo gobierno de Bolivia, no ha tenido tiempo para disipar la desconfianza ciudadana hacia las instituciones, y contener el debilitamiento del tejido social; no ha sido capaz de garantizar seguridad y justicia.
Por eso, continúa la vehemencia delincuencial: feminicidios, asaltos, asesinatos, agresiones sexuales; el narcotráfico.
Como dice Tolstoi: "Los seres humanos son como ríos; el agua es la misma en todos ellos, pero cada río es estrecho en algunos lugares (…), allá está en calma, o es claro, o frío, o turbio."........
