Espejo negro
No puedo quitarme al inglés de la cabeza. Su cuerpo flotando en el Ebro, mordisqueado por los siluros y picoteado por las gaviotas. Se llevó una buena sorpresa el pescador de agua dulce que lo vio y avisó de inmediato a la policía. El inglés, o lo que quedaba de él, estaba lleno de hematomas y presentaba un altísimo nivel de alcohol en la sangre y un desgarro anal de campeonato. ¿Lo violaron antes de matarlo? ¿Disfrutó del polvo de su vida antes de acabar en el río?
