¿Tenemos los días contados?
Después del golpe brutal del Imperio contra Venezuela, el pasado 3 de enero, y del secuestro del presidente Maduro y de su esposa, una oleada de euforia anticubana recorre las redes sociales. El rencor contra nuestra obra, contra los ideales que defendemos; las frustraciones acumuladas por batistianos y posbatistianos; los más antiguos apetitos de venganza y otros en apariencia nuevos; todos esos componentes, más el afán oportunista de sobresalir que muestran muchos en una coyuntura «histórica», se mezclan en un discurso abiertamente fascista.
El coro de anexionistas reales y virtuales ha venido repitiendo una y otra vez que la Revolución Cubana tiene los días contados. Este triunfalismo se ha multiplicado con la infame Orden Ejecutiva firmada por Trump el 29 de enero.
Se trata, según el lúcido y fraterno Manolo De los Santos, de «una estrategia deliberada de asfixia económica total», de «un castigo colectivo, una........
