Coeficiente de adaptabilidad (AQ): potencial para adecuarse a los cambios y transformaciones organizacionales.
Por: Dr. Enrique Louffat. Profesor Principal de ESAN Graduate School of Business.
En el ámbito de la evaluación de personal se viene adoptando cada vez más el coeficiente de adaptabilidad (AQ), término propuesto por Amin Toufani, director ejecutivo de T Labs, como un elemento clave para identificar el potencial y la capacidad de los colaboradores para adaptarse, adecuarse y generar valor en contextos caracterizados por la disrupción y la innovación tecnológica, la volatilidad económica, la expansión del trabajo remoto, la aplicación de la inteligencia artificial, la obsolescencia de capacidades y los crecientes desafíos vinculados con la diversidad, la inclusión y la sostenibilidad.
En este sentido, los entornos VICA (volátil, incierto, complejo y ambiguo) y BANI (frágil, ansioso, no lineal e incomprensible) demandan altos niveles de adaptabilidad y agilidad tanto de las empresas como de los trabajadores para responder adecuadamente a estos escenarios cambiantes.
Si bien la experiencia y los resultados pasados, así como los grados y títulos académicos obtenidos, continúan siendo referencias relevantes, en los tiempos actuales resulta igualmente importante evaluar la predisposición, el talento y la voluntad de las personas para proyectarse hacia el futuro y afrontar contextos dinámicos.
Este concepto viene a complementar nociones previamente desarrolladas en el ámbito de la evaluación del talento, como el coeficiente intelectual (IQ), asociado a la inteligencia racional y cognitiva vinculada con la capacidad de resolver problemas, y el coeficiente emocional (EQ), relacionado con la inteligencia........
