Con el viento en popa
Soplan los vientos muy favorables para el despegue económico del Golfo Artabro. Las perspectivas no pueden ser más esperanzadoras, siempre y cuando se materialicen aunque sólo sea una parte de los ambiciosos proyectos industriales que todavía están sobre la mesa. Alguno ya se quedó por el camino, por ejemplo una fábrica de neumáticos en As Pontes, y otros, como el valle del hidrógeno verde, se tambalean tal vez por ser demasiado ambiciosos o porque quienes los promueven dejan de ver clara su viabilidad, incluso con respaldo de dinero público. Sin embargo, en los últimos días se han sucedido buenas noticias en ese ámbito, que se suman a un auténtico acelerón en el empleo, gracias a la migración, que cubre una parte de la abundante oferta de empleo que no despertaba el interés de una menguante y envejecida población local.
Los dos principales puertos de la Galicia Norte se llevan 100 millones de euros de fondos europeos para el despliegue de la energía eólica marina. Una cifra que supone la mitad de la ayudas previstas para toda España en un programa del Ministerio para la Transición Ecológica, el Port Eolmar, destinado a "reforzar las capacidades logísticas y la cadena de valor nacional de fabricación y montaje de aerogeneradores marinos y otras energías del mar". Las autoridades portuarias de A Coruña y Ferrol deben presentar un proyecto industrial ligado a las renovables en el que la inversión como mínimo ha de igualar la cuantía de los fondos públicos recibidos, destinados a captar empresas privadas que desarrollen esta tecnología de montaje de eólica off shore. Los puertos herculino y ferrolano no sólo no compiten entre sí, sino que están aprendiendo a complementarse, a compartir una estrategia que potencia sus sinergias. A eso ayuda mucho la buena sintonía entre los dos presidentes, Martín Fernández Prado y Francisco Barea, el uno más político y el otro más técnico, pero ambos con las ideas........
